Imagina que quieres cobrar el alquiler de un piso de lujo en el centro de Madrid o Nueva York, pero no tienes el millón de euros que cuesta comprarlo. La solución sería alquilar ese piso tú mismo a largo plazo por un precio fijo y luego subarrendarlo por noches más caro. Pues bien, eso es exactamente lo que vamos a hacer hoy en la Bolsa. Se llama Poor Man’s Covered Call, aunque de pobre no tiene nada — es la Covered Call del Inversor Eficiente.
El problema de la Covered Call tradicional
Todos sabemos que la Covered Call es la estrategia reina para generar ingresos con acciones. Tienes acciones, vendes opciones call contra ellas y cobras primas. Fantástico. Pero tiene un problema gigante: el precio de entrada.
Si quieres hacer una Covered Call sobre Amazon, necesitas comprar 100 acciones. A 180$ la acción, son 18.000$. Si quieres hacerlo con Nvidia, prepara la cartera, porque necesitas mucho más capital. Para muchos inversores, esa barrera de entrada es simplemente demasiado alta.
La solución: sustituir acciones por LEAPS
El truco de esta estrategia es sustituir las acciones caras por algo mucho más barato que se comporta casi igual: una opción LEAPS. LEAPS significa Long-Term Equity Anticipation Securities — básicamente, una opción de compra con un vencimiento muy lejano, de un año o más.
En lugar de gastar 18.000$ en acciones de Amazon, compramos una call de Amazon que venza dentro de un año o más, y que esté muy dentro del dinero (deep in the money). Si elegimos una opción con un delta de 0.80, significa que si Amazon sube 1$, nuestra opción sube 0.80$. Nos beneficiamos casi igual que el accionista, pero habiendo pagado muchísimo menos.
Una vez que tenemos nuestro «falso paquete de acciones» (el LEAPS), hacemos la segunda parte: vender calls a corto plazo contra ella, igual que si tuviéramos las acciones reales. Vendemos una call a 30 días, cobramos la prima y nos la guardamos. Mes tras mes.
El LEAPS es tu contrato de alquiler a largo plazo del piso. La call corta mensual es el subarriendo por noches. Cobras la diferencia sin haber comprado el inmueble.
Ejemplo con números reales: Amazon
Amazon cotiza a 180$. Comparemos las dos opciones:
Método tradicional (Covered Call)
- Compras 100 acciones — inversión de 18.000$
- Vendes una call mensual y cobras 200$ de prima
- Rentabilidad: 200$ sobre 18.000$ = 1,1% mensual
Poor Man’s Covered Call
- Compras una call LEAPS a 12 meses, strike 140$ (deep ITM) — coste de 5.000$
- Vendes la misma call mensual y cobras los mismos 200$ de prima
- Rentabilidad: 200$ sobre 5.000$ = 4% mensual
Has cuadruplicado tu retorno sobre el capital invertido haciendo exactamente la misma operación de venta. Controlas las mismas 100 acciones de Amazon, pero solo has puesto 5.000$, no 18.000$. Eso es el poder del apalancamiento bien entendido.
Técnicamente: Diagonal Debit Spread
Lo que estamos montando es lo que técnicamente se llama un Diagonal Debit Spread. Compramos una opción a largo plazo (el LEAPS) y vendemos una opción a corto plazo con un strike diferente y más alto. La diferencia de vencimientos y strikes crea la diagonal.
Los dos enemigos de esta estrategia
Si Amazon cae un 20% mañana, el accionista tradicional pierde valor pero puede aguantar las acciones 10 años hasta que se recuperen — las acciones no caducan. Tú tienes una opción LEAPS que SÍ caduca. Si llega el vencimiento y la acción sigue hundida, tu opción puede valer cero. Por eso, esta estrategia solo se hace con empresas sólidas y con tendencia alcista a largo plazo. Nunca con chicharros.
Si Amazon sube muchísimo muy rápido, tu call corta será ejercida. Tendrás que ejercer tu LEAPS para entregar las acciones. Si no has calculado bien la anchura entre tus strikes, puedes acabar perdiendo dinero incluso si la acción sube. La regla de oro resuelve esto.
La regla de oro: grábatela a fuego
La distancia entre el strike que compras (el LEAPS) y el strike que vendes (la call corta) debe ser SUPERIOR al precio que pagaste por el LEAPS. Si cumples esta regla, nunca perderás dinero si la acción sube hasta el infinito.
En nuestro ejemplo: compramos el LEAPS en strike 140$ por 5.000$ (50$ por acción). Si vendemos calls con strike 200$, la distancia entre strikes es 60$ — superior a los 50$ que pagamos. Así, incluso en el escenario de máxima subida, salimos ganando.
Cómo montarla paso a paso
Vamos a ver cómo se configura esta estrategia en la plataforma de ProRealTime:
Paso 1: La pata larga (sustituto de las acciones)
- Busca vencimientos lejanos — más de 365 días
- Busca un delta de 0.80 o superior — esto suele ser un strike bastante profundo in the money
- Compra esa call LEAPS — en nuestro ejemplo, unos 5.000$
Paso 2: La pata corta (el alquiler que cobras)
- Vencimiento cercano — entre 30 y 45 días
- Strike fuera del dinero con delta de 0.30 aproximadamente — pocas probabilidades de ser tocado
- Vende esa call — en nuestro ejemplo, cobras unos 200$
Normalmente, el broker detectará que tienes el LEAPS comprado y te permitirá vender la call corta utilizándolo como garantía, sin pedirte más dinero. Ya tienes montada tu máquina de generar rentas con un 70% de descuento en capital.
Gestión mensual
- Si la acción sube poco a poco o se queda lateral — te quedas la prima y el mes siguiente repites
- Si la acción sube mucho — puedes hacer un roll de la call corta para extender la posición
- Si la acción baja mucho — tu pérdida máxima está limitada a lo que pagaste por el LEAPS (5.000$ en nuestro ejemplo), mientras que el accionista puede perder los 18.000$ si la empresa quiebra
El poder de la diversificación
Esta es la ventaja que más cambia las reglas del juego para cuentas pequeñas. Con los 18.000$ que antes solo te daban para una Covered Call sobre Amazon, ahora puedes montar esta estrategia en Amazon, en Google y en Apple a la vez. Diversificación y potencia con el mismo capital.
Reglas de la Poor Man’s Covered Call
Conclusión
La Poor Man’s Covered Call es una herramienta brutal para cuentas que quieren jugar en las grandes ligas sin el capital de las grandes ligas. Sustituyes acciones por LEAPS, cobras las mismas primas mensuales y multiplicas tu retorno sobre el capital invertido. No es magia — es ingeniería financiera bien aplicada. Eso sí, respeta la regla de oro, elige empresas sólidas y mantén la vigilancia mes a mes. El que domina esta estrategia tiene una máquina de generar rentas que muchos accionistas envidiarían.