1973: el año en que nacieron las opciones modernas (CBOE, OCC y Black-Scholes)
Cuando el mundo de las opciones era casi una cueva oscura
Hoy damos por hecho las cadenas de opciones limpias, las griegas calculadas al segundo y plataformas como ProRealTime v13 donde montas una Iron Condor con un par de clics. Pero durante muchas décadas, el mundo de las opciones financieras era casi una penumbra total.
No había contratos estandarizados, cada acuerdo era casi artesanal, los precios se negociaban “a la antigua” y la información estaba concentrada en unas pocas manos. Si querías operar opciones, entrabas en un universo opaco donde era difícil saber si el precio que pagabas estaba realmente justificado.
Todo eso cambia en un punto muy concreto de la historia: 1973. Ese año se alinean tres piezas clave que, juntas, dan lugar al mercado de opciones moderno tal y como lo conocemos hoy.
Primer pilar: nace la CBOE y las opciones se estandarizan
El primer gran cambio es la creación de la Chicago Board Options Exchange (CBOE). Por primera vez, las opciones dejan de ser acuerdos privados y pasan a negociarse en una bolsa organizada.
Aquellos inicios fueron muy modestos: se listaron opciones call sobre un puñado de compañías, con un número reducido de vencimientos y strikes. Pero la clave no era cuántas había, sino que se estandarizaban:
- Mismo tamaño de contrato.
- Vencimientos definidos.
- Strikes claros y públicos.
Esa estandarización crea algo nuevo: liquidez real. Cuando todos negociamos el mismo contrato, es mucho más fácil que se forme un mercado profundo de compradores y vendedores.
A partir de ahí es cuando empiezan a tener sentido los spreads verticales, las butterflies, las Iron Condors… todo el ecosistema de estrategias que hoy montamos casi de forma rutinaria.
Segundo pilar: la OCC y la figura del árbitro del mercado
Una bolsa por sí sola no basta para que un mercado funcione. Hace falta alguien que actúe como árbitro y se convierta en la contraparte central de todas las operaciones.
Ahí entra en escena la Options Clearing Corporation (OCC). Su papel es sencillo de resumir y enorme en impacto:
Cuando tú compras una opción, en la práctica no dependes de que el vendedor sea solvente o no: la OCC se interpone en medio, garantizando la correcta liquidación. Si una de las partes falla, el sistema no se viene abajo: la cámara de compensación absorbe ese riesgo.
Esta pieza convierte al mercado de opciones en un entorno mucho más seguro y escalable. Sin una contraparte central sólida, el volumen que vemos hoy sería directamente impensable.
Tercer pilar: el modelo de Black-Scholes-Merton
En paralelo a la creación de la CBOE y la OCC, en el mundo académico aparece otra pieza fundamental: el modelo de Black-Scholes, posteriormente ampliado por Merton.
Por primera vez se dispone de una fórmula práctica para valorar opciones conectando:
- El precio del subyacente.
- El tiempo hasta vencimiento.
- El tipo de interés.
- La volatilidad.
A partir de ahí, el precio deja de ser solo “lo que alguien está dispuesto a pagar” y pasa a tener una estructura lógica detrás. Nace el lenguaje de las deltas, gammas, vegas, thetas… y se abre la puerta a construir coberturas sistemáticas y estrategias complejas con un fundamento cuantitativo.
Con todos sus límites y críticas, el modelo Black-Scholes-Merton proporciona el punto de partida para el análisis de riesgo que usamos todavía hoy.
Por qué lo importante no fue un solo evento, sino la combinación
Lo realmente poderoso de 1973 no es cada pieza por separado, sino la sincronía de las tres:
- Una bolsa organizada (CBOE) que estandariza los contratos.
- Una cámara de compensación (OCC) que garantiza el sistema.
- Un modelo de valoración (Black-Scholes-Merton) que da marco matemático a los precios.
A partir de ahí el impacto es inmediato:
Los traders y gestores empiezan a aprender este nuevo lenguaje, el volumen de opciones se multiplica y, por primera vez, puedes proteger carteras, vender crédito con reglas claras y construir estrategias de rango o tendencia de forma regulada y estandarizada.
Con el tiempo llegan nuevos vencimientos, más strikes, las opciones mensuales, las semanales y, décadas después, la “locura” de las 0DTE. Todo ese universo nace de esos cimientos colocados en 1973.
Qué tiene que ver todo esto con tu próxima operación
Puede parecer una lección de historia, pero en realidad está muy pegada a tu día a día. Cada vez que hoy abres un spread, una Iron Condor o una simple put de cobertura:
- Te beneficias de la estandarización que trajo la CBOE.
- Confías en la seguridad de la cámara de compensación.
- Te apoyas, directa o indirectamente, en un modelo de valoración que conecta precio, tiempo y volatilidad.
Y todo eso lo ves reflejado en la plataforma donde trabajes: en mi caso, en ProRealTime v13 , con la cadena de opciones, las griegas calculadas y los analizadores de estrategias que dan por hecho que estos tres pilares existen.
1973: por qué merece un hueco en la cabeza de cualquier trader de opciones
Detrás de cada operación que haces hoy hay un legado muy concreto: la creación de un mercado organizado de opciones, una infraestructura de compensación sólida y un marco matemático para entender el riesgo.
Nada de esto es casualidad. Entender de dónde viene el mercado de opciones te ayuda a valorar mejor las herramientas que tienes ahora y a usar con más criterio todo lo que hoy parece “normal”: desde vender crédito con riesgo definido hasta cubrir una cartera de forma sistemática.
Y la próxima vez que montes una estrategia en tu plataforma, acuérdate de que, de alguna manera, estás operando sobre los raíles que se colocaron en aquel año clave: 1973.

