El 28 de julio de 2017, Tesla entregó los primeros Model 3. Ese día, el coche costaba 49.000 $. Hoy, ese mismo coche vale unos 13.961 $. Los mismos 49.000 $ puestos ese día en acciones de Tesla valen hoy 770.207 $. Pero antes de sacar conclusiones rápidas, hay un par de detalles que merece la pena mirar de cerca.
El precio real de entrada no eran 35.000 $
El Model 3 se anunció por 35.000 $, y ese sigue siendo el número que casi todo el mundo recuerda. Pero el día de la primera entrega, esa versión todavía no existía. Las dos opciones que faltaban hasta llegar a los 49.000 $ llevaban impresa la línea “Required for first production” — no eran opcionales, eran obligatorias en aquella primera tanda de producción. La versión de 35.000 $ no llegó hasta 2019, dos años más tarde.
El resultado a nueve años
49.000 $ invertidos el 28 de julio de 2017, valor hoy
El Model 3 (depreciado) — unos 13.961 $
Acciones de Tesla — 770.207 $
El coche pierde más de dos tercios de su valor. Las acciones multiplican el capital por casi 16. Es la comparación que uno esperaría entre un bien que se deprecia con el uso y una empresa que ha crecido de forma extraordinaria en estos nueve años.
En junio de 2019, esos mismos 49.000 $ en acciones de Tesla valían 26.172 $ — casi la mitad de lo invertido. Cualquiera que hubiera comprado el día de la entrega y vendido asustado menos de dos años después, con la acción prácticamente a la mitad, se habría perdido por completo todo lo que vino después. El resultado final no cuenta la parte más difícil: aguantar en rojo antes de ver el otro lado.
El valor actual del coche es una estimación de depreciación publicada por iSeeCars, que depende de los kilómetros recorridos y el estado del vehículo. La cifra de las acciones sale de la cotización real de Tesla, ajustada por los dos splits que ha hecho la compañía desde entonces.
Este ejercicio conecta con algo que ya vimos al hablar de invertir en el Nasdaq justo antes de la burbuja puntocom: el resultado final a largo plazo casi nunca cuenta lo incómodo que fue el camino hasta llegar ahí. Si quieres seguir la cotización de Tesla o de cualquier otra acción en tiempo real, con gráficos y herramientas de análisis, en ProRealTime tienes cotización en directo y todo lo necesario para hacer el seguimiento.
Rentabilidad pasada no garantiza rentabilidad futura. Este ejercicio compara un caso histórico real y verificable, pero no es una sugerencia sobre qué comprar. El objetivo es puramente educativo: mostrar cómo se compara un bien que se deprecia frente a una inversión en acciones, y recordar que la rentabilidad final rara vez refleja lo exigente que fue el camino.
Conclusión
49.000 $ en un Model 3 hoy valen una fracción de lo que costaron. Los mismos 49.000 $ en acciones de Tesla multiplican el capital por casi 16. Pero el titular esconde lo importante: por el camino, ese dinero llegó a valer casi la mitad de lo invertido, y solo quien aguantó esa caída sin vender llegó a ver el resultado final. La lección de este ejercicio no es “compra acciones en vez de coches” — es que la rentabilidad a largo plazo casi nunca se cobra sin pasar antes por un tramo incómodo.